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domingo, 28 de marzo de 2010

Caminando

El tiempo pasa y pasa… y hay etapas que acaban para comenzar otras nuevas. Antes necesitaba escribir, contaba todo lo que se me ocurría y ahora hay días que ni enciendo el ordenador.

Mi vida ha cambiado de rumbo, mis prioridades son distintas e intento sobrellevarlo como mejor puedo. Nunca escribí por obligación, siempre por necesidad, por placer, pero ya no me lo pide el cuerpo, sería una carga más, y no tengo tiempo para sostenerla.

En definitiva, he cambiado, he crecido aunque siga conservando lo que me define. Intento ser feliz, evitar problemas, afrontarlos sin dramatizar, mantener el tipo, dosificar mi carácter y sobre todo avanzar.

No sé cuál es el final de este camino, pero intento no precipitarme cuando hay baches y detenerme para observar las flores que crecen alrededor.

Pd: Un abrazo para todos, espero que la vida os vaya sonriendo.


martes, 19 de mayo de 2009

Escapar

Últimamente parece que las bodas me acechan cada vez más. No porque me inviten a muchas, sino porque la gente de mi edad empieza a casarse y a mi me dan ganas de salir corriendo.

Podríamos decir que soy jovencita. Me aventuraría, incluso, a decir, que soy casi la “peque” entre todos los que me leéis. Nunca he dicho la edad, ya no tanto por el anonimato, sino porque me han juzgado muchas veces por mi edad sin conocerme y casi siempre se equivocaban. Pero ya los años van pesando un poquito y empiezo a entrar en la edad de los casamientos, seguro que sabéis de qué hablo.

Hace poco tiempo, estando en un pub con unos amigos, empezaron a entrar invitados de una boda (cosa muy típica en los pueblos). La sorpresa llegó cuando vi a la novia: fuimos compañeras en el colegio…

Me agobié y acabé por irme del local. Me cuesta mucho entender que la aspiración de una persona de mi edad sea casarse, comprarse un piso en el pueblo y permanecer así para el “resto” de los días… Para mi es poco menos que tirar tu vida a la basura, como si ya no tuvieras más metas, como si ahí se acabara todo… un “suicidio”.


Sé que no puedo pretender que todo el mundo piense como yo, pero me da pena, me da la sensación de que tienen una venda en los ojos, de que no quieren luchar por “algo más”… Seguramente me equivoque, ese “algo más” no exista para ellos y sean felices así.

Yo sí lo necesito, necesito salir, descubrir mundo, luchar por mí misma… y luego, el tiempo dirá.

lunes, 27 de abril de 2009

¿Dónde lo conociste?

Ésta es la pregunta típica de la gente cuando se entera que tengo pareja.


Odio esa pregunta porque nunca sé qué contestar. Está demostrado que queda mal decir que nos conocimos por Internet y la gente te pregunta más cosas si cabe. No sé muy bien porqué pero eso crea mucha desconfianza y se ve como algo oscuro. Y digo yo: ¿te puedes fiar de un tipo que conozcas en una discoteca y no de alguien que conozcas a través de la red?

Por otro lado conocernos si que nos conocimos por Internet, hace ya unos 7 años. Pero fue el día en que nos conocimos en persona cuando surgió todo. No teníamos intención de nada antes de ese día.

Con todo esto, a partir de ahora, hemos quedado en que obviaremos el tema Internet, al menos, en preguntas por compromiso.

jueves, 19 de febrero de 2009

Colores

Si algo he aprendido este último año es que nada, absolutamente nada, es para siempre. Cuando eres niño piensas que todo está tan lejos… que nunca llegará. Siempre estarás en tu casa, con tu familia, con los que te quieren, con tus juguetes… y todo es de color de rosa. A día de hoy todo eso se ha perdido y el rosa se ha transformado en un gris enegrecido que, desde hace ya tiempo, cambia de gris a negro sin parar.

He dicho de nuevo hasta siempre, la tercera vez en un año y sin duda, la peor, aún no me lo creo. Esto, entre otras muchas cosas de la nube negra que tengo instalada sobre mi cabeza, te da que pensar. Si ayer hubiera tenido que decidir qué camino escoger, hubiera elegido el más fácil, sin dudarlo un instante. Lo hubiera cambiado todo por completo e intentaría ser feliz, sin más, aunque no fuera lo “correcto”. Pero por otro lado, nunca debes precipitarte en tus decisiones y por eso continuo por inercia sin saber muy bien hacia dónde.

Me considero fuerte, pero hay veces que ni eso te salva de caerte. Yo llevo el récord de caídas y levantadas en un año. No espero volver a ver el rosa, pero deseo, con todas mis fuerzas, que el negro me deje respirar porque empiezo a quedarme sin aire y creo que no me lo merezco.

jueves, 29 de enero de 2009

El peso de la palabra

Últimamente me da la sensación de que las palabras pierden su significado, o yo les doy demasiada importancia.


Veo por todos lados “te quiero mucho”, “te echo de menos”, “te amo”, “guap@...” Lo noto sobre todo entre los adolescentes. Mi primo de 15 años, según sus palabras, ama con locura a sus amigas y está enamorada de ellas. Y digo yo.. o tiene los sentimientos a flor de piel, o se enamora de todas, o simplemente no sabe qué es verdaderamente enamorarse (me decanto por esta última).

Cuando yo digo te quiero, quiero con todo mi corazón, cuando te echo de menos, añoro con toda mi alma y cuando doy un beso es sincero. También por mi forma de ser mido mucho las palabras y quizás las valoro demasiado. Pero ahora me da la sensación de que todo eso se está perdiendo, que se dicen por decir, que han perdido su significado y caen en el vacío. Me parece todo muy superficial, muy falso, donde las palabras sí que se las lleva el viento.

Ya he tenido algunos problemas en este sentido, porque cuando no conoces a una persona lo suficiente como para saber que no le da la misma importancia que tu a esas palabras se crean muchos malentendidos.
A veces un silencio dice más que mil palabras.

¿Creéis que se está perdiendo el valor de la palabra o que tampoco es para tanto?

domingo, 18 de enero de 2009

Perdida

Ayer Cora me mandó uno de estos test típicos de preguntas y entre todas ellas se encontraba esta: “¿Estás enamorad@?” Creo que nunca un test ha calado tan hondo. Mi respuesta fue: “No lo sé”. Y a renglón seguido me pregunté: ¿Cómo se sabe si estás enamorado? Yo quiero muchísimo a Nx, estoy muy bien con él, lo nuestro avanza cada día más y estaría bastante hundida si no estuviera conmigo.. pero no sé si estoy enamorada.

Al plantearle a él la pregunta contestó contundentemente que sí y afirmaba que si yo tenía dudas o no lo sabía era porque no lo estaba.

Me inundó completamente la tristeza, con sólo recordarlo se me saltan las lágrimas. Yo sé lo que siento y no lo había sentido por nadie antes pero ¿y si he llegado a un tope y esa seguridad de poder afirmar estar enamorada no llega nunca? ¿Y si no soy capaz de amar? ¿Y si descubro que lo que siento no es suficiente, que necesito más? Lo peor de todo es que no puedo hacer nada para solucionarlo, no puedo avanzar en el tiempo, la incertidumbre sigue ahí y estoy en un mar de dudas.

Por otro lado mi mente está “programada” a que nada es para siempre y todo tiene un fin, pero ahora mismo me mata no saber cuándo puede llegar y la posibilidad de que sea yo misma la que no se deja progresar, la que se frena por no tropezar. Me doy miedo a mi misma, estoy asustada. Temo que pueda llegar ese día, tener que asumir que es insuficiente y más si cabe herir a una de las personas qué más quiero y que más me quiere, no me lo perdonaría.

viernes, 31 de octubre de 2008

Negro

Hoy no puedo más. Como si hubieran quitado el tapón y toda mi fuerza, mi energía se hubiera esfumado por el desagüe. No se puede exprimir más, no doy más de si. Me siento sola, aunque es injusto decirlo. Sola académicamente, la presión ha podido conmigo, he llegado a mi tope y hoy me supera. Sola con la familia, distanciamiento, falta de conexión. Sola con los amigos, algunos no están, otros no pueden estar y me siento incomprendida por los que se supone q tengo al lado. La única luz de todo esto es Nx, que siempre me apoya, pero daría lo que fuera por tener ahora mismo un abrazo y un silencio suyo.

Sólo quiero dormir, dormir y despertarme mañana con esa fuerza que dejé en el camino, que me ayude a salir de aquí. Y no perder la esperanza de que algún día podré volver a decir que soy feliz, absolutamente feliz.

lunes, 28 de julio de 2008

Mucho mucho mucho

He vuelto a la rutina de un plumazo. Después de veintinueve días y sus noches, hoy al volver a casa, no estabas. Inconscientemente te buscaba, miraba el ordenador y estaba donde lo dejaste. Me he pasado la tarde pensando cosas por hacer, intentando distraerme porque sabía que en cualquier descuido mis ojos me podrían delatar. Todo está impregnado de tu presencia, todo me recuerda a ti: un bote de champú, velas, lentejas en el congelador, una botella de agua, bombones en el frigorífico, una tumbona vacía, una película por ver, el desorden de mi habitación y vuelve esa dependencia al móvil y al ordenador. Mia se ha pasado todo el día sobre el bañador que le dejaste, parece que no soy la única que te echa de menos. Nos vemos pronto, pero después de casi un mes en las nubes todavía me cuesta creer que he vuelto a la realidad.


viernes, 9 de mayo de 2008

Lejos

Hoy te siento lejos. El correo es frío y el teléfono me sabe a poco. A pesar de eso hoy esperaba hablar contigo, teníamos la tarde libre, y no lo hemos hecho, me siento decepcionada, es lo que pasa cuando tienes expectativas. Siempre ando robando horas, minutos, segundos.. para hablar contigo y a veces tengo la sensación que la única ladrona soy yo. Sabía de antemano que esto no iba a ser un camino de rosas. Ya no siento cuando recuerdo, sabes a lo que me refiero y tengo que mirar tu foto porque tu rostro empieza a difuminarse en mi mente. Mañana me despertaré con una sonrisa, porque seguro que vuelvo a soñar contigo, o me despiertas con un toque, un mensaje, pero esta noche te echo de menos.

lunes, 7 de abril de 2008

Entrelazados

Dejo caer mi cabeza sobre tu hombro, me siento tranquila, serena y las olas si cabe, ayudan a relajarme más todavía. Me coges la mano, me encantan tus manos: suaves, delicadas, todavía cierro los ojos y recuerdo su tacto. Tus dedos juegan con los míos, se entrelazan, se deslizan, se dan calor y confianza. Pocas palabras, no tengo nada que decir y tu me acompañas en ese silencio, tan cómodo, tan agradable, tan como nosotros. Un beso, inocente, en la mejilla y vuelvo a apoyarme sobre tu hombro, me siento segura.

martes, 25 de marzo de 2008

jueves, 14 de febrero de 2008

Tras el cristal

Tengo un cristal delante, muy grande, te veo, puedo escucharte.. pero no puedo llegar a ti, esa es la sensación que tengo. Por más que lo intento una y otra vez, no puedo, te escapas. Mientras tanto tú puedes hacer o deshacer como te plazca. Es como si me tuvieras sobre una bandeja y supieras en cada momento hacia donde me tienes que llevar. Eres así, no lo puedo cambiar, ni quiero, pero me siento mal, me entristece y es inevitable cierta impotencia por no poder llegar, siento que no te conozco y en esos momentos mi parte rígida no te dejaría acercarte a mi, pero como he dicho antes, puedes hacer y deshacer como te plazca. Supongo que en parte no estoy acostumbrada a esto porque siempre soy yo la que lo controla todo y no deja que se aproximen a mí. Ahora me toca a mi “sufrir” el otro lado del cristal. No voy a rendirme, sólo que esta noche me ha faltado paciencia.



martes, 15 de enero de 2008

Tutto a posto

Hay momentos que estás mal, que todo se hunde, no ves la salida pero no puedes permitir venirte abajo, debes tirar de los demás, mostrar una sonrisa y darles fuerza para luchar. Pero llega un momento que te quedas sola, que no es necesario fingir, que nadie te mira, nadie te escucha.. y ya no es necesario contenerse, necesitas desahogarte, liberar todo lo que tienes dentro y llegar hasta abajo, porque justo cuando hayas bajado del todo será cuando puedas empezar de nuevo el camino.


Llegué hasta el fondo y no tenía fuerzas para escalar, pero durante el trayecto siempre tuve alguien que me sujetaba, que me acompañaba. Me dejó llegar a las profundidades, porque sabía que lo necesitaba pero no permitió que me quedara allí, no me dejó ni un instante sola. Ni frenó mi caída, ni aceleró mi subida, porque sabía que todo lleva su tiempo y aún hoy sigue mirando de cerca por si doy un traspiés.

A veces creemos que podemos con todo y no dejamos que nadie nos acompañe durante el camino. No queremos mostrar debilidad, o simplemente queremos que todo el mundo se quede al margen, para protegernos, para que no hurguen. Contigo nunca podré hacer eso, me conoces demasiado bien para quedarte al margen. Nunca podré agradecértelo lo suficiente.

Grazie mille caro mio.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Un gran paso

Me temblaba la voz, por un lado me contenía para que no te sintieras peor, pero mis lágrimas caían al par que las tuyas. Por otro te regañaba para que no pensaras tanto en los demás, tienes q ser más egoísta y romper con todo. Nadie más se va a preocupar por ti tanto como tu. No quiero que me antepongas a tu bienestar, me hace sentir culpable y me presiona de una forma que no puedes imaginar. Debes ser feliz, aprovechar la vida porque no tiene vuelta atrás y se te escapa de las manos. No puedo decidir por ti, aunque tus decisiones me afecten, debo ser imparcial. Creo que te escudas en mi para no dar el gran paso cuando en realidad quien frenas eres tu, te falta un empujón, pero debes darlo con convicción. Lucha por ti, ya está bien de hacerlo por los demás.

martes, 6 de noviembre de 2007

Siempre sin hablar

Siempre que cruzamos las miradas sonríes, a pesar de ser del montón recuerdas mi cara y nunca evitas saludar, cosa que sorprende a los demás. Tus ojos claros transmiten calma, seguridad, algo difícil de encontrar . Andas de un lado para otro y tu timidez se refleja en tus pasos, a pesar de tu altura intentas agazaparte entre la multitud. Tu aspecto desaliñado refleja tu humildad y a pesar de estar en las alturas no das rodeos si tienes q tender la mano a los que estamos abajo. Atento, educado aunque un poco despistado. Nunca hemos hablado e igual nunca lo hacemos pero me gustaría muchísimo algún día tenerte en el sillón de al lado y decirte que te admiro tanto que no sé cómo explicarlo.




miércoles, 19 de septiembre de 2007

Pequeñas cosas

Aunque no nos demos cuentas, las pequeñas cosas siempre nos afectan. Y en este momento creo que me está pasando eso. Llevo tres meses sin estar sola, compartiendo almuerzos, risas y sabiendo que en la habitación de al lado siempre dormía alguien. Esta noche vuelvo a estar sola e inconscientemente se nota. Es como si ya lo hubiera olvidado y no me había parado ni a pensarlo, pero ahora me estoy dando cuenta de golpe. Además tengo que estar encerrada estudiando por lo que no tengo muchas distracciones. Sé que mñn ya estaré de nuevo acostumbrada, o incluso dentro de un rato pero ahora me falta algo. Me falta mi perra durmiendo en mi falda, o que me salte de alegría cuando abro la puerta, me falta hacer la comida para dos, los paseos y sobresaltarme cuando no espero a nadie. Suelo ser bastante independiente, casi porque me obligo a mi misma a serlo. La dependencia hacia otras personas te hace sufrir en muchos momentos, y supongo que es una forma de protegerme a mi misma. Pero nunca podrás ser independiente a tu familia, ni quiero serlo. Quiero estar en cumpleaños, en navidad... quiero tenerlos cerca, seguramente luego no hagamos nada especial, pero me conformo con saber que simplemente están. Es el motor de mi vida y no puedo imaginarlo de otra manera.


lunes, 20 de agosto de 2007

Incertidumbre

Parece ser que es verdad, que de verdad estás arrepentido, quiero pensar q es verdad porque después de tanto tiempo sigues luchando por no perderme y aunque ya lo habías hecho y no sé que pasará en un futuro este correo ha cambiado las cosas, quizás es el más sincero y seguramente son las palabras justas aunque hubiera sido todo mucho más fácil si hubieran llegado antes. Tengo miedo, mucho, me aterra la idea de pasar otra vez por lo mismo, de caer en los mismos errores, de que si te ofrezco mi mano tu te cojas el brazo entero. Pero tmb me parece injusto que si de verdad fue una mala racha ese miedo lo condicione todo y sé que parte de ti es grande, muy grande aunque hubo un tiempo que se oscureció. No sé ni como plantearlo, no sé ni qué decirte, eres ya casi un extraño al que he volcado tanto odio que me descoloca esta situación. No tener el control, no poder prever nada, la incertidumbre, la inseguridad… me incomoda muchísimo porque siempre he sido una aventurera de las que cumple todas las normas de seguridad.

Supongo que abriré la puerta, entreabierta y con recelo, agarrándola bien fuerte por si tengo q cerrarla rápido.

lunes, 13 de agosto de 2007

Lluvia de estrellas perseidas

Llegué de Málaga sobre las 10 de la noche, encendí el ordenador y entré en el periódico , para ponerme al día de lo que pasaba en el mundo. La primera noticia que había era:


Lluvia de estrellas perseidas



Me encanta mirar el cielo de noche, y pensé en salirme al patio pero me lié entre una cosa y otra y el sueño pudo más conmigo. Al llegar a mi cuarto, abrí la ventana, apagué la luz y justo en ese instante al mirar por la ventana vi como una asombrosa luz atravesaba el cielo, como rasgándolo, con la suficiente lentitud para vivir el momento. En ese mismo instante la nostalgia me invadía, una sensación que recorría todo mi cuerpo, me faltaba el aire mientras intentaba elegir un buen deseo, el mejor de todos. Justo en ese momento recibí un mensaje, de alguien lejano, casi olvidado, desterrado. Parecía que todo estaba predestinado a que sucediera así, pero encontré el deseo perfecto, no cambiar nada.

Hoy siguen viniendo a mí las mismas dudas de siempre porque sinceramente, no lo entiendo.

domingo, 17 de junio de 2007

Arrinconada

Cuando ocurre algo que me hace sentir mal, que me deprime, intento no pensar en ello hasta que no tenga tiempo para estar sola, pensar y llegar a afrontar la situación, conocer la respuesta a tantas preguntas. Una vez hecho esto ya estoy preparada para contarle a los demás qué está ocurriendo, pero hasta entonces es como una bola, que la tengo arrinconada y que está presionando, y a veces me dificulta la respiración, está presente constantemente, pero intento no mirarla demasiado hasta que me sienta con fuerzas para poder sacarla. Hasta entonces finjo estar bien ante los demás, mantengo la compostura e incluso puedo llegar a echar unas risas, pero la bola sigue agobiándome y corre el riesgo de agrandarse y en algunas ocasiones, escasas, de hacerse más pequeña. A veces la miro de reojo, me fuerzo a no hacerlo, hasta encontrar un buen momento, o en algunas ocasiones hasta que no soporte aparentar más y salga disparada.

Esto llega a ser un arma de doble filo, porque fingir que estás bien puede hacer pensar a los demás que te encuentras bien, que no le das importancia a lo que te ocurre, que no te afecta, que no afrontas el problema y no quieres darle solución, cuando tú sabes que te está corroyendo por dentro.

Supongo que mñn será un buen día para sacarla, a ver si le da el aire y puedo mandarla bien lejos.


miércoles, 23 de mayo de 2007

Mi caja de zapatos

Tengo una caja de zapatos grande donde guardo toda clase de cosas. Tengo fotos de las de antes, colgantes, listas de la compra, llaveros, bolsas, agendas viejas, postales, tarjetas, cartas, un lazo, disquetes que creo nunca podré volver a ver, jeje, mi diario y sobre todo muchos papeles, todo tiene algún significado para mi. Hoy he ido a abrirla y me he sorprendido hasta yo del montón de cosas que le cogen a la caja jeje. Últimamente cada vez que tengo algo en mente lo escribo donde pillo, en un trozo de hoja, en una servilleta, en la esquina del periódico.. y todos esos papeles los voy guardando. Quien me conoce diría, tu un diario¿? Tu tienes una caja dónde guardas cosas¿? No te pega.. Supongo que tienen razón.. jeje pero todo el mundo tiene secretos, y yo tengo una caja. Nadie ha abierto nunca mi caja, siempre la he tenido escondida, ya no tanto porque no hay mucho riesgo de que alguien vaya a abrirla, pero siempre está medio escondida.


Me gusta escribir sobre lo que me pasa por la cabeza, creo q es buena terapia y además me hace gracia cuando vuelves atrás y lees lo que escribías hace un año. Desde que tengo el blog, mi diario lo tengo bastante abandonado. No es que escribiera todos los días en él, sólo cuando me apetecía contar algo, más o menos como hago en el blog. Pero la ventaja de esto es que gente a la que prácticamente no conoces da su opinión sobre lo que te preocupa o simplemente estás pensando.

Cuando entré en blogger ese era mi objetivo, yo ya tenía un blog, de hecho lo sigo teniendo, donde todo el mundo me conoce, pero yo quería tener un rinconcito donde escribir sin preocuparme qué pensarán, de no tener q censurarme a mi misma, de que me juzgaran y por supuesto de airear todos mis asuntos.. Al principio cometí el error de darlo a conocer a otras dos personas, q si que me conocían y que al final acabó por fastidiarlo todo, pero aprendí del error y volví a intentarlo. Ahora tengo un blog, q solo conoce una persona de mi entorno, y la tranquilidad de que puedo escribir sobre todas mis paranoias. Quizás muchas veces no tengan mucho interés para los demás, pero a mi me ayuda y a veces hasta nos lo pasamos bien jeje

Así que ahora mi blog se ha convertido en parte de mi caja de zapatos :)